Acá entra el que lleva dos vasos y el que se lleva el bulto completo, y entre los dos está el que arma una fiesta: se lleva un poco de todo y espera que el precio le baje. Los tres pasan por la misma caja.
El cliente armó una compra grande y merece mejor precio. Si aplicarlo depende de la memoria de quien está en caja, unos lo obtienen y otros no.
Mil vasos entran como un bulto y salen de a uno, de a cincuenta o de a cien. Sin conversión de unidades, el inventario deja de servir en la primera semana.
Alguien está armando la compra de un evento con treinta renglones, y atrás hay cinco personas que quieren un paquete de servilletas.
Vasos de tres tamaños, platos de cuatro, y todos se ven igual en el anaquel. Sin etiqueta, cada búsqueda es preguntarle a quien sepa.
Es una diferencia que en este giro se paga cara. Quien arma una fiesta compra un poco de todo: vasos, platos, servilletas, manteles y bolsas. Ningún artículo llega por sí solo a una cantidad de mayoreo, pero el ticket completo sí es una compra grande.
Defines a partir de qué total aplica cada escala. Si la compra pasa de cierto monto, el sistema cambia al siguiente nivel de precio y puede sumar un descuento adicional encima.
Cada artículo puede tener hasta seis niveles distintos. Las escalas se apoyan en ellos para ir cambiando de uno a otro conforme crece la compra.
El precio correcto sale solo. No depende de que alguien reconozca al cliente ni de que se acuerde de la regla, así que todos reciben el mismo trato.
Los sistemas que viven solo en la nube dejan de vender cuando se corta la conexión. Los que viven solo en tu computadora guardan la información ahí, y si esa máquina falla se va todo con ella. Aquí el programa se instala en tu equipo y la información viaja a la nube.
Las ventas se guardan en tu computadora y suben a la nube en cuanto vuelve el internet. Aunque abras el sistema sin conexión, puedes vender.
Guardas la venta y ya está en la nube. Si no hay conexión, el sistema reintenta al abrirse y en cada venta nueva, sin que tengas que hacer nada.
Lo que sí necesita conexión es facturar, cancelar y registrar devoluciones. El timbrado del CFDI se hace contra el SAT, y eso no se puede hacer sin línea.
Los cuatro funcionan para una tienda de plásticos. Lo que cambia es el tamaño de la operación: cuántas cajas, si entregas a domicilio y si tienes más de una tienda.
Sí, y va por el monto de la compra, no por la cantidad de un solo artículo. Puedes definir hasta cuatro escalas: cuando el total pasa de cierto monto, el sistema cambia al siguiente nivel de precio y puede sumar un descuento adicional.
Para este giro el criterio de monto suele servir mejor: quien arma una fiesta compra un poco de todo y ningún artículo llega solo a una cantidad de mayoreo, pero el ticket completo sí es una compra grande.
Seis niveles de precio distintos por artículo. Las escalas por monto se apoyan en esos niveles para ir cambiando de uno a otro conforme crece la compra.
Sí. Compras el bulto de mil vasos y vendes de a uno, de a cien o el bulto completo: el sistema hace la conversión y descuenta del inventario en la unidad correcta.
No. El sistema no se conecta a básculas, así que si vendes bolsa o rollo de polietileno por peso, el peso se captura a mano en el punto de venta, con decimales.
Sí. Puedes abrir todas las ventanas del punto de venta que necesites en la misma computadora, cada una con su venta en curso. El pedido grande sigue abierto mientras cobras al que lleva dos cosas.
Sí, puedes seguir vendiendo hasta cinco días sin conexión. Las ventas se guardan en tu computadora y suben a la nube en cuanto vuelve el internet. Sin conexión puedes vender y hacer presupuestos, pero no facturar, cancelar ni registrar devoluciones.
Una aclaración que conviene tener a la mano: las ventas hechas sin internet se registran con la fecha en que el sistema sincroniza, no con la del día en que las hiciste. Es a propósito. Si entraran con su fecha original, un reporte que ya revisaste cambiaría después: verías el lunes cierta venta y el martes esa cifra del lunes sería otra, sin que te enteres. Así, lo que ya revisaste no se mueve y la venta pendiente aparece el día que entra. La fecha real de la operación queda guardada de todas formas.
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