Una papelería vende miles de artículos chicos, cobra copias que no están en ningún inventario, atiende a la escuela por caja y al papá por pieza — y en agosto todo eso pasa con quince personas haciendo fila.
Llega la mamá con la lista de útiles de dos hijos, y atrás hay cinco personas que solo quieren una copia. Si la caja no puede atender a los dos, se van.
Se cobran de memoria, van al cajón, y al final del día nadie sabe cuánto entró por ese concepto ni si la cuenta cuadra.
Cien lápices entran como una caja y salen de a uno. Si el sistema no convierte esa unidad, el inventario deja de servir en la primera semana.
Y te enteras cuando un cliente lo pide. En temporada, quedarte sin cuadernos tres días es perder el mes entero.
En una papelería la temporada escolar concentra buena parte de la venta anual. Lo que se decide mal en junio se paga en agosto, y no hay margen para corregir.
El reporte de ventas por artículo te dice qué se movió de verdad en la temporada anterior, no lo que uno recuerda.
Con varias ventas abiertas a la vez, la lista de útiles de veinte renglones no deja parada a la fila que viene atrás por una copia.
Los máximos y mínimos avisan qué reponer con el movimiento real de esos días, cuando el inventario rota en horas y no en semanas.
Los sistemas que viven solo en la nube dejan de vender cuando se corta la conexión. Los que viven solo en tu computadora guardan la información ahí, y si esa máquina falla se va todo con ella. Aquí el programa se instala en tu equipo y la información viaja a la nube.
Las ventas se guardan en tu computadora y suben a la nube en cuanto vuelve el internet. Aunque abras el sistema sin conexión, puedes vender.
Guardas la venta y ya está en la nube. Si no hay conexión, el sistema reintenta al abrirse y en cada venta nueva, sin que tengas que hacer nada.
Lo que sí necesita conexión es facturar, cancelar y registrar devoluciones. El timbrado del CFDI se hace contra el SAT, y eso no se puede hacer sin línea.
Los cuatro funcionan para una papelería. Lo que cambia es el tamaño de la operación: cuántas cajas, si entregas a domicilio y si tienes más de una tienda.
Sí. Puedes abrir todas las ventanas del punto de venta que necesites en la misma computadora, cada una con su venta en curso. Si un cliente está armando una lista larga, dejas esa ventana abierta y cobras al de atrás en otra.
Sí. Los servicios se venden como cualquier otro concepto y no descuentan de ningún inventario, así que las copias, impresiones y engargolados quedan registrados en la venta y en el corte de caja.
Sí, con el módulo de paquetes de artículos complementarios: armas la lista de útiles y la cobras en un solo movimiento.
Con un detalle que conviene saber de antemano: el ticket sale desglosado. Muestra las cinco libretas, los dos lápices y el resto de los artículos, no la palabra «paquete». A cambio, el inventario se descuenta pieza por pieza, así que sabes exactamente qué reponer — que en plena temporada es justo lo que necesitas.
Sí. Clasificas al cliente como preferente o mayorista con sus propios descuentos, y el precio se aplica solo. La escuela que compra por caja y el papá que compra una libreta no pagan lo mismo.
Sí. El sistema hace la conversión a la unidad de compra, así que compras la caja de cien lápices y vendes de a uno mientras el inventario se descuenta en la unidad correcta.
Sí, puedes seguir vendiendo hasta cinco días sin conexión. Las ventas se guardan en tu computadora y suben a la nube en cuanto vuelve el internet. Sin conexión puedes vender y hacer presupuestos, pero no facturar, cancelar ni registrar devoluciones.
Una aclaración que conviene tener a la mano: las ventas hechas sin internet se registran con la fecha en que el sistema sincroniza, no con la del día en que las hiciste. Es a propósito. Si entraran con su fecha original, un reporte que ya revisaste cambiaría después: verías el lunes cierta venta y el martes esa cifra del lunes sería otra, sin que te enteres. Así, lo que ya revisaste no se mueve y la venta pendiente aparece el día que entra. La fecha real de la operación queda guardada de todas formas.
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