En una mueblería la venta no termina cuando el cliente dice que sí. Empieza ahí: se cotiza la sala, se aparta, se abona durante semanas, se programa la entrega y recién entonces se cobra el resto.
El cliente abonó tres veces en dos meses. ¿Cuánto lleva? ¿Cuánto falta? Si la respuesta depende de que esté quien lo atendió, hay un problema esperando.
Sofá, dos sillones, mesa de centro y tapete. Se captura pieza por pieza, y cada vez que alguien cotiza esa sala hay riesgo de que el total no sea el mismo.
«Se lo mandamos el jueves.» Llega el jueves, el camión salió con otra cosa, y el cliente llama enojado a alguien que no sabe de qué le habla.
El mueble ya está en la casa del cliente y el pago viene en abonos. Sin registro, cobrarlo depende de que alguien se acuerde.
En la mayoría de los comercios la venta empieza y termina en el mostrador. En una mueblería pasan semanas entre el sí del cliente y el mueble en su casa, y en ese lapso hay cuatro momentos donde la información se pierde.
Los sistemas que viven solo en la nube dejan de vender cuando se corta la conexión. Los que viven solo en tu computadora guardan la información ahí, y si esa máquina falla se va todo con ella. Aquí el programa se instala en tu equipo y la información viaja a la nube.
Las ventas se guardan en tu computadora y suben a la nube en cuanto vuelve el internet. Aunque abras el sistema sin conexión, puedes vender.
Guardas la venta y ya está en la nube. Si no hay conexión, el sistema reintenta al abrirse y en cada venta nueva, sin que tengas que hacer nada.
Lo que sí necesita conexión es facturar, cancelar y registrar devoluciones. El timbrado del CFDI se hace contra el SAT, y eso no se puede hacer sin línea.
Los cuatro funcionan para una mueblería, pero acá el apartado y la entrega son el corazón del negocio, y esos viven en el paquete Plus.
Sí. El apartado acepta todos los abonos que hagan falta, no un solo anticipo. El cliente puede pasar a abonar cuantas veces quiera hasta liquidar, y en cualquier momento sabes cuánto lleva pagado y cuánto falta.
Sí. La entrega queda registrada con su fecha, y el monitor de pedidos te deja ver qué está pendiente para que ninguna se pase.
Sí, con el módulo de paquetes de artículos complementarios: armas el conjunto una vez y lo cotizas o lo vendes en un solo movimiento, sin equivocarte de precio ni olvidar una pieza.
Sí. Registras pagos y abonos por cliente y sabes en cualquier momento quién debe cuánto, con su historial completo.
Sí. Asignas el chofer al pedido y el surtido a un empleado, así que queda registrado qué se entregó, quién lo llevó y si llegó completo.
Sí, puedes seguir vendiendo hasta cinco días sin conexión. Las ventas se guardan en tu computadora y suben a la nube en cuanto vuelve el internet. Sin conexión puedes vender y hacer presupuestos, pero no facturar, cancelar ni registrar devoluciones.
Una aclaración que conviene tener a la mano: las ventas hechas sin internet se registran con la fecha en que el sistema sincroniza, no con la del día en que las hiciste. Es a propósito. Si entraran con su fecha original, un reporte que ya revisaste cambiaría después: verías el lunes cierta venta y el martes esa cifra del lunes sería otra, sin que te enteres. Así, lo que ya revisaste no se mueve y la venta pendiente aparece el día que entra. La fecha real de la operación queda guardada de todas formas.
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